Bajo esta introducción podemos deducir cuan equivocados estamos cuando decimos "a mi la política no me importa"; cayendo en el error que solo es política aquella que se ve en los partidos políticos y en los mismos que los conforman. Diariamente nos enfrentamos a cuestiones políticas ya sea económicas, deportivas, de medio ambiente, barriales, sociales, educativas, etc. Por ello hablar de la política en un club de fútbol no solo no es desacertado sino conveniente para su propio crecimiento. Especificamente cuando hablamos de la política que presentará tal o cual candidato en una elección de la Institución, nos referimos por lo general a su plataforma o ideas que conforman la propuesta; si se priorizarán las divisiones inferiores, si se ajustará al presupuesto del club, que política usará en la contratación del técnico, como será su grado de relación con las distintas entidades que conforman el ámbito que integra, etc. Cuando pretendemos dejar de lado todo esto, nos estamos engañando, o bien creyendo en un milagro salvador, porque si el socio de un club pretende tener un buen dirigente, un buen técnico, un buen equipo y posibles buenos resultados deportivos; por lo primero que se tiene que empezar es por tener una buena cabeza dirigencial, con capacidad, contactos, buena imagen y económicamente sólida. De por sí que todo ello no garantiza salir campeón pero si achica mucho los márgenes de errores a cometer. Ahora bien, no podemos ser ni inocentes ni crédulos, en la realidad argentina que vivimos, que un buen dirigente solamente tiene a su lado personas inmaculadas, pensar asi seria engañarnos a nosotros mismos, y si asi fuera es probable, en el mundo que se nutre hoy el fútbol que no pueda gobernar como el quisiera hacerlo. La gran mayoria de los clubes del fútbol argentino tiene 4 patas importantes que se necesitan entre si para llegar a buen fin, por supuesto que debe haber un equilibrio armónico como si fuera una mesa. Aclarando, debe haber una buena dirigencia, un buen técnico, jugadores capaces y una buena hinchada que acompañe. Por lo tanto la política dirigencial de un club debería tener en cuenta todo esos detalles. Pero si existe una dirigencia que solo se centra en lo que "ellos" consideran lo mejor para el club sin escuchar o tener en cuenta a las otras partes, dificilmente haya una mancomunión de intereses. Estando todos juntos y en permanente comunicación se podrán discutir, confrontar y llegar a acuerdos en el que todos tendrán que aportar en pos de un bien común que es la entidad, ésto permitiría reglas claras y consensuadas con los hinchas, agrupaciones, directivos, cuerpo técnico y jugadores; permitiendo que cuando existen problemas "todos puedan aportar ideas y/o trabajo para solucionarlos", sin hacer exclusiones que solo tienden a dividir y no aportan nada. Dentro de una Comision Directiva, debe existir una Subcomisión del hincha dirigida por gente representativa de las distintas agrupaciones pues ellos son los que mas conocen la tribuna, saben sus movimientos, los problemas y como tratar de mejorarlos. Esto no debe ser una separacion de la CD. sino mas bien un departamento de la misma que interactúe con la misma y que se rija bajo un órden preestablecido, de manera tal que el hincha se beneficie, por ejemplo, que el club apoye en distintas actividades a realizar para juntar fondos pro viajes, fiestas, etc. pero siempre con una supervision departamental, puesto que la cara visible siempre serán las autoridades del club y por ende los responsables ante la masa societaria.
domingo, mayo 28, 2006
LA POLITICA EN EL FUTBOL
La política es un modo de actividad que intenta resolver conflictos y promueve ajustes. Así como promueve el orden, es también fuente de conflicto al presentarse " conflicto de intereses entre las partes". Entre quienes conforman una misma organización política así como los que pertenecen a otra y difieren entre sí en sus concepciones, misión y visión.
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